Amar como nunca he amado antes

jigsaw heart

El año pasado, mi colega Catalina Morales me hizo una pregunta inquietante, “¿Qué necesitas dejar atrás para que puedas conocer a tu futuro yo?”. Mientras reflexiono sobre el pasado año y camino lentamente hacia este, medito sobre lo siguiente: la compartimentación.

La Real Academia Española ​​define la compartimentación como la división de algo en secciones o categorías. Ej: “El miedo a las filtraciones llevó a los altos funcionarios a ordenar la compartimentación extrema de la información”. A grandes rasgos en una división o separación intencional en partes pequeñas.

Para mí, la compartimentación fue un mecanismo de afrontamiento que he usado para manejar los muchos roles que desempeño. Mi vida profesional, mi papel de madre y mi labor como escritora son aspectos de mi vida que se encontraban separados cada uno en sus respectivos lugares. Como si estuvieran en cajas separadas que apenas se tocan unas con otras. Pero, como muchos de los síntomas de la supremacía blanca profundamente arraigados en mí y en nuestra cultura, la compartimentación estaba disminuyendo mi impacto en el mundo.

Vivir en Puerto Rico me ha conectado profundamente y a plenitud con mis raíces culturales. En ese contexto, la compartimentación se sintió restrictiva; como una piel que necesita ser mudada. Hace varios años, me diagnosticaron ansiedad y depresión. En mi viaje de tratamiento, curación y crecimiento, me di cuenta de que tratar de mantener todas esas cajas separadas me estresaba. “Actuar” diferente dentro de cada caja es agotador. Entonces, en 2021, practiqué ser yo misma representándome de manera auténtica en las distintas facetas de mi vida. Esto significó quitarme las máscaras, preocuparme menos por lo que la gente piense de mí, ser más honesta conmigo misma, reír más y amar como nunca antes había amado.

A medida que me libero de la compartimentación, veo la plenitud que surge en mi cuando uno todas las partes de mí misma.

El año pasado, este instinto fue recompensado con $25 millones. ¡Eso es bastante refuerzo positivo! Aquí está la historia. Hace un par de años, Denise “la persona” aceptó una invitación para unirse a un experimento dirigido por Eugene E. Kim de “Faster than 20“. Acepté ser parte de un grupo colaborativo que compartía semanalmente a través de la plataforma Slack. El propósito del experimento fue “hacer crecer nuestros músculos para compartir”. Con el tiempo he llegado a amar y conocer a estas personas. Incluso aquellas con las que no he compartido en persona.

En marzo, Denise “la autora” fue invitada, por una de las colaboradoras del grupo experimental, a dar una conferencia sobre mi libro “Prosperando en la Lucha: Un manual de supervivencia para Latinas a la vanguardia del cambio”. Hablé sobre la experiencia que yo, como mujer de color, he tenido en mi papel como Denise “la profesional”. Pude relatar mi experiencia durante un período de 20 años cuando la organización para la que trabajo se transformó en una organización de justicia racial que se centra en el liderazgo de las mujeres negras y latinas. Como resultado de mi presentación, Denise “la profesional” fue invitada a hacer una gran petición a un filántropo. Como consecuencia, la organización para la que trabajo recibió la subvención más grande de su historia, una transferencia bancaria de $25 millones.

Esto benefició a Denise “la persona” y “la profesional”. Denise “la persona” respiró profundamente y con alivio al verse a si misma como un sostén para su familia. Denise “la profesional” pidió la ayuda que realmente necesitaba de su trabajo para cuidar de Denise “la autora”. Esto incluyo la contratación de personal adicional, una promoción y un aumento de salario. Ahora, Denise “la persona” tiene más espacio para respirar, lo que hace que Denise “la hija”, “vecina”, “esposa”, “prima”, “nuera” y “profesional” sea mucho más agradable.

Verás que hoy todas mis cajas se tocan. Soy una sola persona, con muchas dimensiones que se reto-alimentan. No me conformo con meno. Lo merezco todo.

Esto es difícil de decir cuando mi niña interior grita repetidamente: “¡Tienes que actuar para que te vean!”. Mi niña interior esta equivocada, verás, en realidad es todo lo contrario. Cuando no actúo y me muestro como realmente soy, mi desempeño crece exponencialmente. Sin embargo, lo más importante es que merezco ser vista… y tú también.

Te invito a re-considerar las cajas que has creado para ti. Te invito a liberarte, ser más alegre y auténtica y ver qué obtienes a cambio del mundo.


Autora: Denise Padín Collazo

Denise Padín Collazo es una líder de justicia social, mentora de mujeres de color e integradora del trabajo familiar. Es autora de Thriving in the Fight: A Survival Manual for Latinas on the Front Lines of Change (Berrett-Koehler, 2021). Su trabajo ha aparecido en Miami Herald, Telemundo, Chronicle of Philanthropy y Nonprofit Quarterly. Twitter @DeniseThriving